lunes, 20 de abril de 2020

La Partenidad


Éxo_20:12 Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu Dios te da.

Somos hijos. Eso quiere decir que tenemos padres, no salimos de la nada, no crecimos solos. Nos alimentaron, nos atendieron, nos cuidaron, pasaron incontables noches con nosotros, nos enseñaron a dar nuestros primeros pasos, nuestras primeras palabras. Cuando usted se mira hoy, hay una señal imborrable de la paternidad que se ejerció sobre usted. No importa entonces, a donde vayas, en donde estés, si aun cambiases tu identidad los genes te delatarían y te recordarían perpetuamente quienes son tus padres.

Entender esto primero es la base de la lealtad hacia los padres. Hay muchas personas hoy intentando ganarse un titulo por el cual no se esforzaron. Es muy fácil tomar un hijo ya criado, cambiarles la mente y volverlo contra sus verdaderos padres. Hay quienes van a intentar comprar tu lealtad. Te harán regalos, te elogiarán, quizás hasta te aplaudan lo que haces mal solo para ganar tu confianza.
Padre es una palabra que no le queda a cualquiera, un padre, protege, alimenta, consuela, corrige, enseña, castiga, exhorta.

He visto el caso de hijos que salen de sus casas porque no están de acuerdo con Papá. Algunos salen con la escusa de voy a demostrar que soy mejor padre que tú, aun cuando no tienen hijos. ¿Le parece extraño? Si, un padre aconseja cuando es el tiempo correcto, pero también advierte de estos peligros. Los hijos en su inexperiencia no son capaces de entender el camino recorrido por el padre.

Quizás la parte más difícil de entender es el amor de padre. Un padre ama aún al hijo mas rebelde. Aún cuando el hijo toma lo que un día el padre invirtió en el y se va lejos de su presencia el Padre sigue con un corazón esperanzado esperando su retorno. La casa del padre siempre está abierta para los hijos. El padre siempre tiene tiempo para recibir a un hijo que estaba lejos. Entiendo mejor que nunca el corazón del Padre del hijo Prodigo.

He estado en la condición del hermano mayor. He preguntado porque amas a este que te traicionó, que te lastimó, que te robó. Los hijos que están cerca nunca entenderán el amor y preocupación de un Padre por el que está lejos. Ellos caminan en lealtad hacia el padre, pero no logran entender la lealtad del Padre por el que no camina de la misma forma hacia él. Pero el Padre siempre es Padre. Es su naturaleza, no se niega a si mismo. Si es imposible que niegues tu paternidad, es imposible también que un padre niegue a su hijo. Su ADN está en él, pero en ellos también esta su vida, sus horas, sus desvelos, su sudor y sacrificio.

Seamos fieles ya sea como hijos o como padres. Dios les bendiga.

domingo, 19 de abril de 2020

La base de la obediencia es el amor.


La base de la obediencia es el amor.


Muchos siempre se preguntan porque era necesario que ese árbol estuviera al alcance del hombre. Culpan a Dios de tentar al hombre y es que es más fácil dejar caer la culpa que enfrentarla. El árbol del conocimiento del bien y el mal tipifica la batalla diaria que vive cualquier creyente. La invitación está presente siempre, y la frase come y no morirás se disfraza de una u otra manera.

El miedo a morir frena a muchos a comer. Y es que este miedo se representa en, ¿Qué dirán? ¿Si me ven? ¿Si se enteran? Resulta que este tipo de obediencia fundada en el temor termina cuando se pierde precisamente eso, el temor. Cuando alguien desobedece y nota que aparentemente no sucede nada pierde el temor y por tanto sucumbe a la desobediencia.

Eva mordió el fruto y al notar que no murió convido a Adán a hacer lo mismo. Este al ver que efectivamente Eva tampoco había muerto cedió a la invitación de esta. Su temor a la muerte había desaparecido y por tanto la causa de la obediencia también.

Como vemos obedecer por temor no es efectivo y ante los ojos de Dios es despreciable. Dios conoce nuestros corazones y sabe cuando uno finge obedecer pero realmente no quiere hacerlo. Estaríamos engañándonos a nosotros mismos.

Surge una pregunta entonces. ¿Cómo obedecer de forma efectiva?
La clave es el amor. Somos capaces de todo por aquellos a quien amamos. Uno busca por todos los medios no lastimar a la persona que ama, y se adentra en una búsqueda implacable para cultivar esa relación con el amado.

El amor verdadero es obediente. Que diferente entonces es obedecer por amor. El que obedece por amor encuentra un dulce sabor a esta disciplina. El que obedece por temor encuentra un pesado yugo cual cargar. El que ama, busca cada día como ser más obediente por tal de agradar al amado. El que teme busca como evadir la responsabilidad de la obediencia y alivia su culpa con su propia lastima.
En nuevos creyentes la idea de un Dios omnipresente, omnisciente genera un temor pánico cuando entienden que no tienen forma de esconderse. Los creyentes maduros sirven con un temor reverente que busca no lastimar esa relación de ninguna manera.

Mi consejo final
Enamórese de su trabajo y buscará ser el mejor. Enamórese de sus estudios y tratará que nada le afecte su desempeño. Enamórese de su conyugue y no tendrá necesidad de buscar nada afuera. Enamórese de Dios y podrá vivir a plenitud.

Dios le bendiga.