Éxo_20:12 Honra a
tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu
Dios te da.
Somos hijos. Eso
quiere decir que tenemos padres, no salimos de la nada, no crecimos solos. Nos
alimentaron, nos atendieron, nos cuidaron, pasaron incontables noches con
nosotros, nos enseñaron a dar nuestros primeros pasos, nuestras primeras
palabras. Cuando usted se mira hoy, hay una señal imborrable de la paternidad
que se ejerció sobre usted. No importa entonces, a donde vayas, en donde estés,
si aun cambiases tu identidad los genes te delatarían y te recordarían
perpetuamente quienes son tus padres.
Entender esto
primero es la base de la lealtad hacia los padres. Hay muchas personas hoy
intentando ganarse un titulo por el cual no se esforzaron. Es muy fácil tomar
un hijo ya criado, cambiarles la mente y volverlo contra sus verdaderos padres.
Hay quienes van a intentar comprar tu lealtad. Te harán regalos, te elogiarán,
quizás hasta te aplaudan lo que haces mal solo para ganar tu confianza.
Padre es una
palabra que no le queda a cualquiera, un padre, protege, alimenta, consuela,
corrige, enseña, castiga, exhorta.
He visto el caso
de hijos que salen de sus casas porque no están de acuerdo con Papá. Algunos salen
con la escusa de voy a demostrar que soy mejor padre que tú, aun cuando no
tienen hijos. ¿Le parece extraño? Si, un padre aconseja cuando es el tiempo
correcto, pero también advierte de estos peligros. Los hijos en su
inexperiencia no son capaces de entender el camino recorrido por el padre.
Quizás la parte más
difícil de entender es el amor de padre. Un padre ama aún al hijo mas rebelde.
Aún cuando el hijo toma lo que un día el padre invirtió en el y se va lejos de
su presencia el Padre sigue con un corazón esperanzado esperando su retorno. La
casa del padre siempre está abierta para los hijos. El padre siempre tiene
tiempo para recibir a un hijo que estaba lejos. Entiendo mejor que nunca el
corazón del Padre del hijo Prodigo.
He estado en la
condición del hermano mayor. He preguntado porque amas a este que te traicionó,
que te lastimó, que te robó. Los hijos que están cerca nunca entenderán el amor
y preocupación de un Padre por el que está lejos. Ellos caminan en lealtad
hacia el padre, pero no logran entender la lealtad del Padre por el que no
camina de la misma forma hacia él. Pero el Padre siempre es Padre. Es su
naturaleza, no se niega a si mismo. Si es imposible que niegues tu paternidad,
es imposible también que un padre niegue a su hijo. Su ADN está en él, pero en
ellos también esta su vida, sus horas, sus desvelos, su sudor y sacrificio.
Seamos fieles ya
sea como hijos o como padres. Dios les bendiga.

